El Arca, una mirada desde el mar
Por Sebastián Tschoban
¿El pedagogo es el que sabe hablar sobre la violencia o el que debe saber conversar con los violentos?
Carlos Skliar
Es muy difícil comenzar a pensar, a escribir, a establecer una teoría o una estrategia de trabajo en una determinada comunidad si creemos en la subjetividad de cada persona como su verdadera identidad creadora para mejorar su calidad de vida. Nos encontramos siempre frente a un problema al querer incorporar una teoría totalizadora que encuadre en una sola perspectiva el quehacer de un hogar, cuando creemos fielmente en el sujeto como fuente creadora de su propio bienestar.
En pocas palabras, creemos que el desafío, como acompañantes, orientadores, en este proceso de cambio, de transformación, es constante y se renueva día a día y nos convoca a re-inventarnos en cada instante de intervención.
Teniendo en cuenta como espacio de trabajo al modelo “hogar”, pero centrándonos en una tarea comunitaria, debemos tener en cuenta que los integrantes no son siempre los mismos, por lo cual “la mutua representación interna” puede verse afectada y así la tarea de la coordinación se va a ir re-definiendo. El encuadre en este trabajo parece siempre “próximo a estallar”. Hay que establecerlo cada día de trabajo para que el trabajo no vaya diluyéndose.
A continuación, pensamos en tres modelos diferentes cuando intentamos describir la tarea de un operador (usamos la palabra operador tanto para la coordinación como para los orientadores que trabajan día a día en el Hogar):
El rol del operador:
Podemos pensar tres estilos: el rígido, el blando, y el flexible.
El rígido tendrá características autoritarias, el blando dejara todo al azar y el flexible trabajara con autoridad, será democrático y es el que tenemos que intentar alcanzar y construirnos así como verdaderos operadores en esta tarea comunitaria.
Tal como dijimos antes, la flexibilidad en nuestro trabajo nos brindará la posibilidad de una constante transformación, de un poder reinventarse, de un volver a empezar, la existencia de posibles contradicciones y fundamentalmente de aprender durante el proceso. Tener bien en claro esta situación o encuadre de trabajo, nos dará la posibilidad de enfrentar con mayores herramientas la posible frustración a la que llegaríamos con una postura mas rígida y autoritaria.
Nuestro rol debe ser el de dirigir los procedimientos pero no debemos involucrarnos en el proceso grupal o individual de cada sujeto, debemos intervenir en los obstáculos que se presenten, pero debemos dejar que el grupo o el individuo resuelva esos obstáculos que tienen que ver con la tarea a desarrollar.
Si pensamos al sujeto en situación de calle o de vulnerabilidad social como “sujeto fuera del sistema” y pensamos a su vez que la discapacidad también se encuentra fuera de los parámetros estereotipados de “normalización”, y pensamos el formato Hogar como acercamiento a esa comunidad perdida, podemos arriesgarnos a una primera afirmación.
“Todo espacio de comunidad es un laboratorio que pone a prueba lo mejor y lo peor de los seres humanos.”
En la comunidad valoramos a cada persona en su dignidad inviolable. Nos esforzamos por dar todo lo que somos y tenemos. Recibimos aquello que necesitamos. Y lo hacemos como pobres; es decir, con limitaciones continuas, con retrocesos, con incoherencias.
“En occidente nos encontramos con la convicción predominante de la no contradicción: una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo. Considerando también a la identidad como una cosa que debe ser igual a si misma. Principio que entrampa al pensamiento occidental, confunde la identidad del ser con su identificación. Esta lógica de pensamiento deriva en la creencia de que la sustancia del ser es permanente, estable, por el sólo hecho de haberla identificado. Se genera la ilusión de la certeza respecto del carácter del ser como permanente e inamovible. Esta línea de razonamiento desconoce lo intrínseco del ser: su sentido, su significación. El ser humano es fundamentalmente creación.”
Y si pensamos al ser humano como fuente de creación constante, debemos alejarnos del concepto de identificación, de fijación y brindarle como trabajadores de la salud creativa, un espacio de apoyo que se ira graduando de acuerdo al sujeto y sus necesidades, sin olvidar que el apoyo puede ser temporal o indeterminado.
Apoyados en la mirada de Vigotsky
Para comenzar con nuestro trabajo, es importante la realización de un diagnóstico estructural, evaluando tanto los aspectos psicológicos como la capacidad potencial de desarrollo de cada sujeto en particular. Para ello debemos tener en cuenta el postulado más importante de la teoría de Vigotsky: la zona de desarrollo próximo.
La ZDP podría ser definida de esta manera:
“La zona de desarrollo próximo (ZDP) se refiere al espacio, brecha o diferencia entre las habilidades que ya posee el individuo y lo que puede llegar a aprender a través de la guía o apoyo que le puede proporcionar un par más competente (o trabajador de la salud en este caso).
El concepto de la ZDP se basa en la relación entre habilidades actuales del sujeto y su potencial. Un primer nivel, el desempeño actual del sujeto, consiste en trabajar y resolver tareas o problemas sin la ayuda de otro, con el nombre de nivel de Desarrollo Real. El nivel de desarrollo potencial es el nivel de competencia que un sujeto determinado puede alcanzar cuando es guiado y apoyado por otra persona. La diferencia o brecha entre esos dos niveles de competencia es lo que se llama ZDP. La idea de que otro sujeto (operador) medie entre la tarea y el sujeto es lo que se llama andamiaje.”
Nuestro trabajo consistirá entonces en brindarles nuestra ayuda en la realización de tareas que se encuentran un poco por encima de sus posibilidades actuales. En la medida en que las vayan resolviendo con éxito, nuevamente les propondremos el siguiente nivel de dificultad, también un poco más complejo que el anterior. De esta manera, evaluaremos realmente hasta donde es capaz de llegar con nuestra ayuda, en vez de dejarlo solo. Y solamente el aprendizaje que se realiza dentro de la zona de desarrollo próximo, es el que genera un real desarrollo cognitivo y aprendizaje.
El sujeto en situación de vulnerabilidad y discapacidad no es un ser "cerrado" al que podamos rotular con una etiqueta definitiva, por el contrario, es un ser abierto al futuro, es pura posibilidad y potencia.
Adherimos al concepto de "discapacidad" de Vigotsky, el cual nunca consideró al "defecto" como un obstáculo significativo que impida el aprendizaje y desarrollo de cualquier individuo. Los consideramos sujetos con capacidades o desarrollos diferentes.
Asimismo, no considera a la discapacidad como desvinculada del entorno social del sujeto.
Vigotsky propone no quedarnos anclados en las causas de la dificultad, sino abocarnos a la búsqueda constante de los aspectos de tratamiento, mediante métodos de apoyo basados en el concepto de zona de desarrollo próximo, porque además posibilitan la realización de un diagnóstico cualitativo de la calidad intelectual de la persona, oponiéndose a cualquier evaluación de tipo cuantitativo.
DIAGNOSTICO ESTRUCTURAL
Vigotsky propone no centrarse únicamente en el síntoma, sino por el contrario propone actuar con un criterio estructural que contemple también los factores de riesgo que pudieron afectar al sujeto provenientes de su entorno. Analiza dos categorías indisolublemente unidas e interrelacionadas:
- lo inter-psicológico: lo exterior, la dimensión social
- lo intra-psicológico: es el plano individual
El sujeto internaliza las herramientas que le brinda la sociedad para poder aprender, por lo tanto el medio social es absolutamente necesario para el aprendizaje y su desarrollo en general.
Se pasa de una dimensión a otra a través de la internalización o interiorización de representaciones simbólicas de una determinada cultura, siempre a través del importante papel que cumple la función semiótica, el lenguaje, la comunicación.
Una mirada de la discapacidad
A partir de los estudios realizados por el Dr. Enrique Pichón Riviere, podemos concebir la discapacidad en su amplio término, como un problema de comunicación, resultante de conflictos de los individuos con la sociedad y dentro de estos conflictos sociales se encuadra a los familiares.
El término discapacidad tiene que ver con sociedades que han establecido un modelo de perfección al que ningún miembro concreto puede tener acceso, las que definen la manera de ser física, sensorial o psicológicamente.
Por el contrario, afirmamos que el ser un humano es un ser social y la sociedad tiene dificultades para aceptar lo diferente. La integración se facilita con una buena comunicación. La comunicación eficaz se aprende tanto en el hogar como en las instituciones. Por ende la educación es determinante en la integración.
Desde esta mirada, adherimos al concepto de vida independiente, a la autogestión de todos los aspectos de la vida de las personas con dependencia de ayudas externas:
“El concepto vida independiente alude, en el contexto del estudio de la diversidad funcional (discapacidad) El término 'vida independiente viene asociado al concepto diversidad funcional. En oposición al modelo médico-rehabilitador, que busca la asistencia como alternativa a la curación, el modelo de Vida Independiente se emplea para indicar una filosofía de vida basada en la posibilidad de las personas con diversidad funcional (discapacidad) de ejercer el poder de decisión sobre su propia existencia y participar activamente en la vida de su comunidad, conforme al
derecho al libre desarrollo de la personalidad y la vida personal y social bajo los principios de igualdad de oportunidades y no discriminación. La posibilidad de llevar a cabo una vida independiente es el principal objeto de la legislación antidiscriminatoria y sobre accesibilidad.”
Apoyos
Cuando hablamos de personas discapacitadas o en situación de vulnerabilidad social, nos centramos, más que en las limitaciones de las personas, en los apoyos que precisan para vivir una vida propia de calidad en relación con los demás.
Basándonos en la teoría de Vigotsky, en el concepto de zona de desarrollo próximo y acercándonos al desarrollo potencial de cada sujeto en particular, podríamos definir los siguientes tipos de apoyo:
Entendiendo apoyos como recursos y estrategias que persiguen promover el desarrollo, educación, intereses y bienestar personal de alguien y que favorecen el funcionamiento individual y están proporcionados por profesionales.
Intensidad de los apoyos:
- Intermitente
- Limitado
- Extenso
- Generalizado
Fuentes de los apoyos:
-Naturales: dados por personas o equipamientos en un entorno que lleva a resultados personales deseados. Son apoyos disponibles en el propio ambiente y culturalmente apropiados y están soportados por recursos del propio entorno.
-Basados en servicios: proporcionados por personas o equipamientos que no forman parte del ambiente natural.
A modo de cierre abierto…
Para finalizar, queremos aproximarnos a una posible estrategia o camino de trabajo, teniendo en cuenta lo dicho anteriormente y la heterogeneidad de los sujetos con los que nos encontramos desempeñando esta tarea.
Creemos firmemente que todo sujeto debe encontrar por si mismo el sentido de su vida, el motor que lo empuje a un deseo de una mejor calidad de vida, entendiendo el vivir como una constante de cambios permanentes en donde el sujeto a través de una adaptación activa a estos cambios logrará moldear así un proyecto por el cual valdrá la pena la transformación individual para luego así lograr una transformación social y viceversa.
Fragmento de “El hombre en busca de sentido”, Viktor Frankl, 1946:
“El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizás, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Tejer estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente, significativa y responsable es el objeto con que se enfrenta la logoterapia, que es la versión original del Dr. Frankl…”
El Arte como camino
Queremos despedirnos, reflexionando sobre la importancia del arte (o cualquier camino que despierte nuestra creatividad) como la forma de hallar un sentido a través de los valores creativos, citando nuevamente a Viktor Frankl:
“Esta sería la idea existencial tradicional de proveerse a sí mismo con sentido al llevar a cabo los propios proyectos, o mejor dicho, a comprometerse con el proyecto de su propia vida. Incluye, evidentemente, la creatividad en el arte, música, escritura, invención y demás. También incluye la generatividad de la que Erickson habló: el cuidado de las generaciones futuras.”
El arte libera la subjetividad de la persona, se puede utilizar para la resolución de conflictos, poniendo el énfasis en que se trata de una experiencia individual, pero con la posibilidad de crear lazos de comunicación con los iguales. La sensibilidad artística permite expresarse a la persona tal cual es, sin los efectos del orden social.
La Psicología del arte puede utilizarse dentro de un amplio espectro terapéutico, además de interdisciplinariamente como herramienta educativa, laboral y sanitaria. Se ha demostrado que el arte permite el desarrollo de lo psíquico, así como de lo social, de la diversidad cultural, etc.
Creemos en las manifestaciones artísticas como el pasaje de lo individual a lo grupal y viceversa, lo particular debería ser configurado primero como verdadera identidad de creación y de cambio, aceptado y considerado importante y respetable dentro de los parámetros sociales.
Y así podremos sustituir el concepto de re-inserción social por el de transformación social.
Para concluir, nos despedimos con la frase que le da forma a nuestro Blog y fue gestada desde el corazón de cada uno de los que integran nuestro Hogar:
“El arte nos defiende del caos, convierte la confusión, el delirio, en un mensaje que nos vincula, el arte se opone a la angustia porque le da sentido a la vida...
El verdadero arte es una necesidad vital, no una mera afición o un juego; es una verdadera psicoterapia.
El arte en el Arca es también un regalo, pues nos permite conocer nuestro mundo más íntimo, que es en buena parte el de todos nosotros, y compartir con los demás lo que de otro modo no podríamos.”